
Decorado
El orbe resulta un magnífico telón de fondo, si bien cuenta con un elenco pésimo.
En un relato alegórico sombrío salpicado de comicidad y espanto, un pequeño roedor llamado Arnold atraviesa una encrucijada vital al percatarse de que su existencia quizás sea un engaño burdo. El fallecimiento de su compañero más cercano le impulsa a dudar de la banalidad de los vínculos en un entorno regido por la informática y las grandes empresas.











